Pueden conducir la atención a áreas comunes o enfocarse en elementos divisivos. Las palabras pueden confundir o clarificar.

Una sola palabra puede provocar poderosas emociones y dar un giro a una conversación o a una entera relación de negocios en una nueva dirección. Las palabras deberían ser cuidadosamente seleccionadas y usadas de manera deliberada. Por estas razones y muchas más, los profesionales de la calidad necesitan ser conscientes de la fraseología, la substancia y el estilo de los mensajes.

Usando esta práctica guía, auditores de calidad, administradores, ingenieros y otros profesionistas en el campo, serán capaces de clarificar sus propios mensajes escritos e inspirar a sus lectores a acciones constructivas. Los 12 consejos están basados en años de experiencia práctica y análisis de lo que funciona y de lo que no funciona en la comunicación relacionada con la auditoria, consulta y entrenamiento en el área de manejo de sistemas.

Responsable: Andrés Márquez Solís

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