Ni existen los cálculos para conocer previamente el resultado. La incertidumbre siempre va a permanecer ahí.

¿ Te preguntas por qué ?, la respuesta es muy sencilla, los proyectos o empresas siempre se asocian con el riesgo y la incertidumbre porque en ellos se debe trabajar con personas y las personas somos totalmente impredecibles.

Un claro ejemplo de esto es cuando vamos a negociar con el banco para que nos dé una póliza de crédito, en realidad estamos hablando con el director de la sucursal, que es una persona con nombre y apellidos, con sus criterios y prejuicios. Y el éxito de la operación dependerá de que sepamos transmitirle ( persona a persona ) la confianza suficiente sobre nuestro proyecto empresarial y nuestra capacidad para llevarlo a cabo. Igualmente cuando vamos a visitar a un cliente para ofrecerle un servicio, se lo venderemos si conseguimos que él, como persona, confíe en nosotros. También nuestros proveedores han de tener esta misma confianza para permitir que les paguemos un par de meses después de que nos hayan servido. De la misma manera, hemos de guiar y motivar a las personas que trabajan con nosotros para que lo hagan de forma óptima.

Cada uno de estos trámites es de trato directo y personal, es ahí donde entra el riesgo y la incertidumbre de cuál será el resultado de nuestro proyecto. Es por esta misma razón que no se puede calcular ni predecir el resultado. Evidentemente, en esto cuenta mucho el trato y las relaciones humanas con las que se manejen los emprendedores.

Tomando en cuenta que no existe una fórmula mágica para lograr el éxito y no el fracaso, el emprendedor debe aprender a tomar riesgo dejando de lado ese miedo al fracaso. Una vez concientizado de que la base del desarrollo son las relaciones humanas, te recomiendo que medites acerca de las características que un emprendedor posee, pero que muchas veces olvida en la toma de decisiones.

Eres único las personas tenemos un valor único por el simple hecho de ser seres humanos, por lo que tus opiniones, ideas y propuestas son valiosas, sin importar lo que otras personas opinen, ya que somos únicos y que tengamos opiniones diferentes enriquece las posibilidades en la toma de decisiones.

Resultados. No existen los errores, sólo la búsqueda constante de mejores resultados, así que no temas equivocarte. Si las cosas no marchan como deberían, eso indica que es momento de buscar otros métodos. Enfócate en lograr los resultados que deseas.

Eres imperfecto. Olvidamos cosas, no sabemos que existen formas de hacerlas mejor o simplemente actuamos bajo la influencia de patrones inconscientes de conducta y no tenemos conciencia de ello. Por lo tanto, no existe el hombre o mujer perfectos.

Capacidad de elegir. Capitaliza la experiencia adquirida en el proceso, poco a poco te convertirás en una persona llena de sabiduría, lo que te hará tomar decisiones más centradas y sensatas cada vez.

Después de analizar que posees estas características, no olvides que el temor al fracaso nos inmoviliza y disminuye nuestra calidad de vida en nuestras manos está la capacidad para superarlo.

Fuente: Revista Momento - Periodismo Social - GM Consultores
Pública: Departamento de CEINCUBA

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